Pintar un auto es fácil. Que después nadie note dónde se pintó es lo difícil, y depende casi por completo de tres cosas: la preparación de la superficie, la exactitud del tono y el ambiente donde se aplica.
Qué incluye
- Pintura de panel — una pieza puntual, con difuminado hacia los paneles vecinos.
- Pintura de conjunto — costado completo, frontal o trasera, para que el empalme de tono caiga en una línea natural de la carrocería.
- Repintado completo — auto entero, con desmontaje de gomas, manillas y ópticas.
- Cambio de color — incluye vanos de puerta, marcos y pilares para que no quede el color viejo asomando al abrir.
- Pintura de llantas — con preparación y primer específico para aluminio.
Por qué la cabina no es un lujo
El barniz queda húmedo varios minutos después de aplicarse y atrapa todo lo que flote en el aire. En un patio se le pegan polvo, pelusa e insectos, y esos puntos quedan dentro de la capa: no salen puliendo, hay que lijar y repintar. La cabina filtra el aire de entrada, mantiene presión positiva para que nada entre por las rendijas y controla temperatura y humedad, que son las que deciden cómo estira el barniz y si queda plano o con piel de naranja.
El sistema que usamos
Fondo aparejo
Sella el metal y la masilla, y nivela los poros que el lijado dejó abiertos. Sin esta capa la base se bebe de forma despareja y el color queda manchado por zonas, sobre todo en rojos y en colores con perla.
Base de color con difuminado
El color se aplica en manos livianas hasta cubrir, y se difumina hacia los paneles contiguos en lugar de cortarse en el borde de la pieza. Ese degradado es lo que hace imposible ver dónde empieza la pintura nueva, incluso en colores metalizados donde el ángulo del aluminio delata cualquier diferencia.
Barniz 2K y horneado
Dos manos de barniz de dos componentes, que cura por reacción química y no por evaporación. De ahí viene la dureza, la resistencia al rayado y la protección UV. Después va a horneado en cabina para curar parejo en todo el panel.
Control de espesor
Medimos el espesor de capa final y lo comparamos con el del resto del auto. Una capa demasiado gruesa se agrieta con el tiempo; una demasiado delgada no protege. La idea es quedar en el mismo rango que salió de fábrica.
Sobre el tono
Ninguna pintura de auto con cinco años se ve igual que su código de fábrica: el sol la aclara y el barniz amarillea un poco. Por eso el color no se prepara leyendo el código y listo, sino ajustándolo contra tu pintura real. Ese trabajo lo hacemos en el laboratorio de color, y se aprueba sobre una placa de prueba antes de que la pistola toque el auto.
Antes de pintar
Si el panel tiene golpes, primero pasa por desabolladura. Si lo que tiene son rayas superficiales que no llegaron al fondo, puede que baste con pulido y te ahorres pintar.
Preguntas frecuentes
Sobre pintura
Porque el barniz queda húmedo varios minutos y atrapa todo lo que flote en el aire. En un patio se pegan polvo, pelusa e insectos, y esos puntos quedan dentro de la capa: no salen puliendo, hay que lijar y repintar. La cabina filtra el aire, mantiene presión positiva para que el polvo no entre y controla temperatura y humedad, que son las que definen cómo estira el barniz.
Con barniz 2K de dos componentes y una preparación correcta, la vida útil es comparable a la de fábrica: años sin perder brillo ni descascarar. Lo que la acorta es saltarse la imprimación, aplicar sobre superficie mal desengrasada, o usar barniz monocomponente, que es más barato y empieza a opacarse al primer par de veranos.
Las dos cosas. Para un daño localizado se pinta la pieza y se difumina el color hacia los paneles vecinos, que es lo que evita el corte visible entre piezas. El repintado completo tiene sentido cuando la pintura está opaca o descascarada en todo el auto, o cuando se quiere cambiar de color, y ahí se desmontan gomas, manillas y ópticas para que no queden bordes con la capa vieja.